viernes, 14 de julio de 2017

Museo Rolls Royce en Austria

Tengo un amigo que, entre otras cosas, es un fanático de los coches, de forma que cuando nos enteramos de que había un museo de Rolls Royce en Austria, muy cerca de la frontera suiza, no tuvimos que pensárnoslo demasiado para organizar una excursión.
Era finales de abril y unos días antes habíamos tenido una nevada de las grandes, de forma que el paisaje estaba precioso, con los montes nevados mientras en el cielo lucía un sol espléndido. Otra amiga se ofreció a hacernos de chófer y los tres nos embarcamos en un día memorable.
El Museo Franz Vonier se autodenomina como la mayor colección de Rolls Royce del mundo, aunque en realidad lo consideran todo, piezas y motos, por ejemplo, además de los coches, por lo que en realidad no es tan grande.
Está en la ciudad de Dornbirn, en una antigua fábrica textil.


Franz Vonier era el hijo de un granjero que organizaba cacerías para personas acaudaladas, que llegaban con sus coches caros y rápidos. Después de viajar por varios lugares en Europa, decidió establecerse en 1969 junto a su esposa Hilda y abrir un taller en el que reparar y restaurar piezas, que le permitió convertirse en todo un experto en este tipo de automóviles. De esta forma, fue rescatando los que quedaban inutilizados o eran abandonados.



En la planta baja encontramos varios coches expuestos y el taller donde se restauran.




La primera planta acoge aún más vehículos, con algo más de luz, pero los coches siguen estando demasiado apelotonados y no se dejan ver muy bien. La información es escasa, en ocasiones inexistente y sólo uno de los empleados chapurrea algo, muy poco, de inglés.



La segunda y última planta está acondicionada para organizar eventos. Encontramos aquí algunas vitrinas con diversas piezas y una tienda, pero se echa de menos un buen libro que cuente la historia del lugar y la de los propios coches.
Muy cerca del museo está la Rappenlochschucht, un destino muy popular para caminar por una preciosa garganta. Al terminar la visita al museo, nos acercamos a este pequeño restaurante para disfrutar del sol en su terraza. Almorzamos un Wiennerschnitzel con una buena cerveza y, para hacer la digestión, nos dimos una vuelta por la garganta, donde había humedad y hacía frío.







Apenas había gente a esa hora del día.





Ya de regreso, nos dimos una vuelta por el centro de Dornbirn.



Así como un paseo por la calle principal de Vaduz, en Liechtenstein.


Es lo bueno de estar en el centro de Europa, que siempre tienes algún plan al que echar mano.

12 comentarios:

Senior Citizen dijo...

A mí los coches ni fu ni fa, pero esa garganta con el calor que estamos pasando me pone los dientes largos.

Ligia dijo...

Desde luego, debe ser una gozada eso de decir: "Nos acercamos a Austria?" Al ladito mismo... A mí, pensar en los aviones que tendría que coger ya me impone un poco... pero si no es así, no hay otra manera. Las fotos como siempre, estupendas, y el Museo de Rolls Royce, muy curioso. Abrazos

celebrador dijo...

Alguien con iniciativa crea algo que se convierte en centro de atracción para todo un lugar. Enhorabuena aunque no sea "perfecto de toda perfección", por cierto, ¿qué es eso de la perfección?

lola dijo...

Hola Tawaki, me gustan los coches antiguos, aunque te digo que no se conducir,siempre me ha dado un poco de repelús. Julio trabajaba en la concesionaria de Mercedes Benz en Las Palmas, ahí había un museo de coches antiguos de la marca y había uno del que yo estaba enamorada, un descapotable blanco tipo deportivo de los años 60.
Te tengo envidia sana, tienes a un tiro de piedra muchos sitios interesantes de Europa a donde ir.
Saludos.

Nélida G.A. dijo...

No me extraña que lo hayas calificado de memorable, por lo que cuentas y compartes fue un día muy completo.
Entiendo que para quien le guste el tema, visitar ese Museo debe ser muy especial. Por tus fotos, coincido contigo en que estaban demasiado apelotonados como para verse bien.
Una pregunta: ¿hoy en día sigue funcionando también como taller? creí entenderte eso, pero me extrañó al mismo tiempo.
El edificio por fuera tiene más pinta de lo que fue (fábrica textil ) que de lo que es. Igual le vendría bien trasladar la colección sin perder este edificio ni la historia del lugar como anexo a la misma.

Por mis gustos, yo me quedo con el paseo por la Garganta "impronunciable" :-)
Se antoja viendo tus fotos, un lugar precioso y un paseo de lo más agradable. Uno de mis mejores recuerdos en Suiza fue la visita a la Garganta de Aar y con estas fotos me la recordaste mucho.
Bueno y con el almuerzo también me quedo, y con la visita a la ciudad. Gracias por compartir.
Un beso.

unjubilado dijo...

Que casualidad, mi hija y su marido han estado entre Alemania y Austria 15 días de vacaciones, pero las de ellos suelen ser haciendo un recorrido enorme en bicicleta.
Aunque los paisajes son como siempre fabulosos, esta vez me hubiera detenido más tiempo en el museo Rolls Royce, antes me gustaban mucho los coches, ahora mi interés ha disminuido, pero me hubiera gustado ver esos coches que tenían fama de que a la hora de fabricarlos, y al encender el motor, se ponía una moneda de canto y si se caía no era bueno y el coche se desechaba. Y también de que en cualquier lugar del mundo que te quedaras tirado con un vehículo de esta marca, si avisabas a la casa iba a arreglarte el coche, claro que tenias que preparar un talón algo más grande de lo normal, para el pago de la reparación.

JLO dijo...

No me interesan los autos, pero el lugar es de ensueño, de cuento infantil con esas fachadas 👌😁

Friné dijo...

A veces hay que ingeniárselas para sacar a la gente del lado de la estufa

Vamos de excursión?, con el frio que hace? al campo no, Noooo, VAMOS A VER COCHES, y luego ya veremos....

Está mejor el luego ya veremos. juas y rejuas

Y se me ocurre que si llevas juventud arrastras, es una manera más de engañarlos para que se apunten..

Kisss y Kisss





nélida dijo...

A pesar de que los coches están apelotonados se puede observar un buen trabajo; o al menos en las fotos parecen que están enteros. ;)

El lugar es muy bonito, y el paseo por el río da fresquito; pero creo que valió la pena.

beso

Tawaki dijo...

Senior Citizen, seguro que hay vuelos de los que mandan turistas deseosos de turrase al aol que te pueden traer para acá arriba. Trae paraguas.

Ligia, es que te fuiste a vivir a una esquina bien aislada. Yo no tengo tanto sol como tú, pero me puedo escapar a Austria, por ejemplo. Todo tiene sus ventajas e inconvenientes.

Celebrador, coincido contigo en felicitar a los que tienen iniciativa. A veces me da la impresión de que en España lo que prima es que nos lo dé todo el Estado.

Lola, a mí sí me gustaba conducir, pero por unas cosas o por otras hace tiempo que no lo hago. Estuve hace poco en el museo de la Mercedes. Ya haré una entrada sobre ello.

Nélida G.A., ya veoq ue al final te quedas con todo, je,je. No creo que puedan trasladar el museo, ya que se trata de un pueblo, no de una ciudad grande, y me dio la impresión de que estaban encantados con él. Sigue funcionando como taller, y de hecho estaban restaurando un par de modelos. La garganta del Aar es preciosa y solo he estado una vez. Tengo que volver a esa y a otra que hay más al norte, esta última por primera vez. Yendo con buena compañía, las excursiones se disfrutan más.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Un jubilado, espero que lo hayan pasado muy bien. Ver Europa en bicicleta tiene que ser un lujo, por la facilidad de llegar a todas partes y por el ritmo pausado del viaje. Tienes un museo magnífico de Rolls en el País Vasco. A lo mejor puedes despertar esa vieja pasión aprovechando que no está lejos. Eso sí, creo que sus horarios son bastante limitados. Había oído lo de la moneda, pero nunca supe cuánto había de cierto.

JLO, lástima porque son unas máquinas preciosas que tienen mucha historia, de sus dueños y de los kilómetros que recorrieron. El centro de Europa nos llama la atención, quizás por tener ese aspecto tan diferente.

Friné, aquí, si te quedas en casa porque hace frío te lo pierdes todo. Y la vida hay que exprimirla. En este caso me engañaron ellos a mí, que era el más joven (para variar).

Nélida, están bastante enteros, lo que dice mucho del trabajo de restauración que realizan, porque les deben llegar en unas condiciones lamentables. Todo fue bonito, ver primero los coches, almorzar y caminar por un lugar precioso. Suerte que tiene uno.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

RosaMaría dijo...

Qué buenas fotos, la 21 me llamó la atención por el haz de luz. Hermoso lugar, me encanta lo agreste, yo también pasé frío, saqué fotos interesantes para mí, aunque no sé si para ponerlas. Hermoso paseo, creo que ya le tomaste gran cariño a Suiza, y ese temor de no adaptarte al principio quedó atrás, cosa análoga a mi gran cariño por Galicia. Beso.